
Un ambiente controlado en un invernadero significa regular parámetros climáticos claves para el crecimiento de las plantas, como temperatura, humedad relativa y radiación. Esto permite obtener un mayor rendimiento tanto en cantidad como calidad de los cultivos, una producción sistemática, continua y fuera de estación, reducción en la utilización de agroquímicos, y un uso más eficiente de agua y suelo.
Lamentablemente en Chile existen muy pocos invernaderos con ambientes controlados, pero si en el extranjero, como en Países Bajos en su mayoría cuentan con invernaderos climatizados de alta tecnología, obteniendo rendimientos en cultivos de hortalizas hasta 3 o 4 veces mayores respecto a Chile. El problema es la alta inversión que requieren los invernaderos de alta tecnología con climatización activa, asociado a los equipos climatizadores, y el consumo energético para mantenerlos funcionando.
Azimut integra la climatización pasiva a los invernaderos, permitiendo lograr los beneficios de un ambiente controlado parcial o totalmente, pero a bajo costo y con un requerimiento energético casi nulo.