
Para obtener una máxima eficacia de las ventilaciones para el control de temperatura y humedad relativa dentro de los invernaderos, es clave conocer algunos criterios a considerar desde el momento del diseño del invernadero. La orientación preferiblemente se debe escoger en sentido perpendicular a los vientos predominantes, especialmente en zonas con poca intensidad de viento.
Otro factor importante es la geometría de las ventilaciones, y como recomendación general, el área total de ventilaciones debe representar al menos un 30% de la superficie total del invernadero. Por ejemplo, nuestro invernadero modelo A120 tiene una superficie de 120 metros cuadrados, y cuenta un área de ventilaciones de 36 metros cuadrados ( dos ventilaciones laterales de 2 metros de alto por 9 metros de largo), equivalente al 30% de 120 metros cuadrados.
La ventilación cenital (o superior) complementa de muy buena forma a las ventilaciones laterales, especialmente en invernaderos anchos o de mayor superficie, ya que crea un flujo de aire entrante por los laterales y saliente por la cenital, debido a que el aire caliente se concentra en la parte más alta del invernadero, generando un mejor control de temperatura y humedad relativa.