
Existen varias características ópticas de los polietilenos que pueden afectar los cultivos, ya que determinan cómo se transmite la radiación en los invernaderos. La radiación es la emisión y transferencia de energía de parte de un cuerpo, y la más fundamental es la proveniente del sol.
En invernaderos la radiación solar cumple una función clave, ya que permite el desarrollo de la fotosíntesis en las plantas, y también actúa como fuente de calor para mantener mayor temperatura interna. Es importante saber que la radiación tiene distintos espectros, y estos se definen por la longitud de onda. Por ejemplo, la radiación que utilizan las plantas para la fotosíntesis comprende una longitud de onda entre los 300-700 µm (que a la vez coincide con el espectro visible al ojo humano), y la radiación infrarroja corta que es la que aporta calor, se encuentra entre los 700-1000 µm.
En base a esto, cada filtro que contiene el polietileno, actúa modificando la cantidad y espectro de radiación transmitida hacia y desde el interior del invernadero, con el fin de otorgar un ambiente óptimo a los cultivos. Dentro de estos filtros, se encuentran la difusión, termicidad y antigoteo, que explicaremos detalladamente en los siguientes post.